Cánidos

Todos aquellos animales que pertenecen a la familia Canidae son denominados cánidos. Esta rama abarca una gran variedad de especies de perros, lobos, zorros, coyotes, licaones, chacales… Muchos de ellos han podido ser domesticados por el ser humano, y otros tantos son amigables, aunque no se adapten a la convivencia con personas.

Por otra parte, la mayoría nunca han hecho buenas migas con nosotros, y viven en su totalidad en estado salvaje. En general, se caracterizan por tener un cuerpo esbelto y delgado, pelaje largo o corto y hocicos largos y finos. Todos son carnívoros, y pueden ser gregarios y solitarios. Generalmente son sociables, pero los zorros y algunos lobos van por su cuenta. Aquellos que prefieren convivir con otros de su especie se agrupan en jaurías, para cazar en compañía y garantizar la supervivencia.

Veamos algunas especies de cánidos:

Lobo de tundra:

Se trata de una subespecie del lobo que habita las zonas heladas de Rusia y el norte de Europa. Pesan  poco menos de 50 kg y miden unos 80 cm de altura. Tienen una mordedura fuerte y una dentadura resistente, que le permite triturar la carne de todo tipo de animales. Suelen habitar zonas donde abundan los caribúes, ya que son su presa principal.

Su pelaje suele ser claro, sobre todo en el área facial, la barriga y el pecho. Se oscurece a medida que se acerca al lomo, donde puede llegar a presentar partes negras. El pelo constituye una importante defensa contra el frío para estos lobos, por lo que es más largo y denso que el de subespecies de biomas templados.

No forma manadas muy grandes, y suelen comprender entre los 5 y los 10 miembros. Sus grupos son jerárquicos y se ayudan entre ellos para cazar y protegerse. Aunque construyen madrigueras en zonas boscosas, se desplazan largas distancias siguiendo a los renos en su migración. Se reproducen solamente una vez al año, con un período de gestación de unos dos meses. Pueden dar a luz a 4 o hasta 6 cachorros.

Su situación actual no es muy grave, y está clasificado dentro de las especies que presentan una preocupación menor. Como en muchos otros casos, el mayor enemigo de este lobo es la caza descontrolada.

Lobo de Alaska:

Este lobo habita, como su nombre indica, una de las regiones de Alaska llamada el Yukón. Es una de las variedades más grandes del mundo, pudiendo alcanzar hasta los 70 kg. Es característico de esta especie su variante de pelaje oscura, con ojos muy claros. El color base es negro, presentando zonas blancas como el abdomen o los laterales de la cabeza y hocico. Aparte, puede tener coloraciones más claras, de tonos grises o beiges.

Las manadas que forman suelen albergar a alrededor de 8 lobos y, de la misma forma que el lobo de tundra, se desplaza según la migración de sus presas. Comen todo tipo de mamíferos, como roedores, ciervos o incluso otros pequeños carnívoros, además de algunos pájaros. La piel de este lobo era muy preciada por algunas tribus de nativos americanos. Por ello lo cazaban con bastante regularidad, y esta actividad fue mantenida por los conquistadores europeos. De hecho, se aprovecharon de este recurso y comenzaron a vendérselo a los pocos nativos que seguían con vida.

Actualmente, la situación de esta especie es crítica. En los últimos años, el gobierno de Alaska ha intentado poner en marcha iniciativas para acabar con la «sobrepoblación» del lobo yukón. Sin embargo, las protestas que surgieron a raíz de esta polémica fueron tan numerosas y persistentes que nunca llegó a practicarse. Aún así, la caza para la obtención de pieles se sigue llevando a cabo, por lo que el número de ejemplares de lobo disminuye continuamente.

Coyote:

Los coyotes habitan una gran parte del continente americano, desde Canadá hasta Colombia. Esto se debe a que su gran capacidad de adaptación les ha permitido expandir su hábitat durante los últimos siglos. De hecho, es de las pocas especies en la actualidad cuya población, en vez de disminuir, aumenta. Por ello, son capaces de vivir en ecosistemas de casi cualquier tipo de condiciones climáticas. Quizá esta no sea una buena noticia para los dueños de mascotas, ya que en ocasiones cazan a los animales de compañía para alimentarse.

No supera los 60 cm de altura, y presenta colores tenues en el pelaje. Puede variar entre grises y marrones claros. Es especialmente delgado y esbelto, con una cola larga que llega a arrastrar por el suelo. Su peso puede alcanzar los 16 kg. Es omnívoro, y suele vivir en solitario o en pareja, por lo que es una especie monógama. Sus camadas dan lugar a entre 2 y 4 crías, que son cuidadas y alimentadas por ambos progenitores, o por los hermanos mayores que aún no hayan comenzado a vivir por su cuenta.

Es muy común oír sus aullidos, especialmente durante las noches. De esta forma se comunican entre ellos, ya sea para buscar pareja o para localizar a los cachorros. Muchas veces son confusos, ya que pueden dar la sensación de que el animal está en un lugar distinto de aquel en que realmente se encuentra.

En este vídeo se puede oír el sobrecogedor aullido del coyote   https://youtu.be/2RMGGV32raE 

Aguará guazú:

Esta peculiar especie de cánidos se distribuye en algunas zonas de América del Sur, como Paraguay, Uruguay, Bolivia o Perú. Es uno de los más grandes del mundo, y el mayor del continente americano. La mayor parte de su pelaje presenta un color rojizo, con las extremidades y ciertas partes del cuello negras. La cola, la barriga y la mandíbula son blancas. Su rasgo más distintivo son sus largas patas, además del largo del pelo de su cuello.

No son gregarios, y nunca comparten hábitos con otros del mismo sexo. Sin embargo, forman parejas monógamas estables, pero manteniendo muchas distancias. Apenas permanecen juntos, y lo único que los une cuando no se encuentran en época de celo es la protección de su territorio. Cuando llega el otoño se aparean, y dos meses después tendrán una camada de 2 a 4 cachorros. En ese momento es cuando la pareja convive hasta un año después del nacimiento de las crías, cuando éstas ya han alcanzado la madurez. Viven en el mismo sitio y cuidan a sus descendientes entre los dos. De forma similar a los coyotes, se comunican mediante ladridos y gruñidos graves.

Aunque su situación no es del todo alarmante, el aguará guazú corre peligro por la caza, fomentada por la vinculación de la especie a ciertas supersticiones por los sonidos que emite. Además, es muy requerido por los zoológicos, donde es exhibido por sus particulares rasgos físicos. Por suerte, la especie está protegida en Argentina, y sigue habiendo ejemplares en todos sus hábitats naturales.

Licaón:

Es la única especie viviente de su género (lycaon), y habita únicamente las sabanas africanas. Este cánido, a diferencia de otros, solo puede alimentarse de carne. Su nombre significa «lobo pintado» , por las distintivas manchas negras que presenta su pelaje, con un color canela de fondo. La única parte blanca es la punta de su cola. También llaman la atención sus grandes y redondeadas orejas. Mide unos 70 cm de altura, y su peso ronda los 30 kg.

Es uno de los cánidos más sociables, y siempre se reúnen en manadas que siguen una estricta jerarquía. Cazan en conjunto, y su gran resistencia les permite perseguir a sus presas durante tanto tiempo que acaban deteniéndose por el agotamiento. Al contrario de la inmensa mayoría de especies, son las hembras las que abandonan el grupo de nacimiento cuando alcanzan la madurez. Un hábito que comparten los licaones es el de regurgitar la comida para dársela tanto a las crías como a otros adultos.

Actualmente, el licaón se encuentra en una situación muy delicada, que es provocada por la ruptura de su hábitat, la caza y la introducción de enfermedades foráneas. Solo quedan unos 6400 ejemplares y aún no se han tomado medidas eficaces para su conservación, por lo que está considerado en peligro de extinción.

Aguarachay:

También conocido como zorro de las pampas, por habitar la zona de las Pampas, en el centro de Argentina. Son muy delgados y ligeros, pesan entre 2,4 y 8 kg, y miden unos 50 cm de altura. Su pelaje apenas varía entre individuos: el lomo y la cara presentan tonalidades grisáceas, mientras que toda la zona desde la mandíbula hasta la barriga es blanca. El color base es canela, muy claro. Las orejas son grandes, el hocico fino y la cola es espesa y larga.

Son solitarios, y solo se acercan a otros de su especie cuando llega la época de apareamiento, para reproducirse y cuidar de las crías. Para encontrar pareja más fácilmente, emite sonoros y cortos aullidos. Es omnívoro, y se alimenta de pequeños mamíferos, aves, frutos e insectos. Es activo durante el horario crepuscular y por la noche, momento en el que sale a cazar. Es un animal muy inteligente, y si es capturado por otro depredador, es capaz de hacerse el muerto para evitar que lo maten. Utilizan este mecanismo para defenderse de jaguares y ciertas aves rapaces.

Aún a pesar de la intensiva caza que se le dio durante la década de 1980 debido a su preciada piel, el zorro de las pampas cuenta con una población bastante abundante y bien distribuida, incluso en zonas afectadas por la acción humana. Hoy en día, son cazados más bien por el peligro que supone para el ganado. Su situación actual es de preocupación menor.

2 comentarios sobre “Cánidos

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